Janice, como toda madre, vivía preocupada por su querida
Amy, quien estaba pasando por el momento más triste de su vida: era adicta a
las drogas, al alcohol y a la vida misma.
-Hija, quiero verte, ¿Cómo estás?
-Estoy bien, mam!. También te extraño…
-Almorcemos juntas, donde siempre.
-Perfecto mami,
ahí estaré.
Al verla llegar al restaurant donde solían verse, Janice
no notó nada extraño en ella, sin contar que se le veía pálida y cansada, pero
eso no llamó su atención ya que sabía muy bien que no hay estrella que se
acueste a las diez. Ese día pensó de todo, menos que ese “te quiero mami” que
Amy le dijo al despedirse, sería lo último que escucharía de ella.
Al día siguiente, un sombrío sábado, la noticia corrió
desde Londres, pasando por su afligido corazón hacia el mundo entero: Amy
Winehouse, la famosísima y hermosa cantante de blues es encontrada muerta en
extrañas circunstancias.
Janice sabía que en cualquier momento la prensa la
bombardearía de preguntas y eso la afligía. "Parece que no entendieran mi
dolor, sólo quieren información, no tienen sentimientos" pensaba ella,
pero aún así declaró porque tomaba en cuenta la cantidad de fans que querían a
su hija y que también lloraban su muerte.
-Era cuestión de tiempo- comentó.
Es terrible estar diciendo esto, pero, a pesar de no
haberla visto mal ni agonizando, sabía que en algún momento esto pasaría. Ella
estaba mal, luchó mucho contra su adicción pero no pudo. Aún no sabemos qué fue
lo que pasó y espero saberlo pronto. En medio de todo le aliviaría saber que
ella no quiso dejarnos.
Mi esposo, Mitch, estaba en Nueva York y estaba atenta a
las noticias para ver si lo entrevistaban. Para él siempre fue duro ver a Amy
mal, él ya no sabía qué hacer para salvarla.
-Esto no es real, estoy devastado. Estoy esperando a otro
avión, me voy a casa. Tengo que estar con Amy.
Al escuchar decir eso a mi esposo, mi corazón se detuvo.
No me quedó más que esperar su llegada, donde nuestra adorada hija lo esperaba.
Tres días después se le realizo la autopsia pero no sabemos
la causa real de su muerte, lo que alargó la angustia un mes más, en lo que se
conocen los exámenes toxicológicos. Es devastador no saber qué mató a mi hija,
no se cuánto más pueda aguantar con este dolor.
Ya todo estaba listo para llevar a cabo el funeral en el
cementerio Edgwarebury, en una reunión privada para familiares y amigos
cercanos.
-Nuestra familia ha quedado con un vacío muy grande por
la pérdida de Amy, gran hija, hermana y nieta.
Escuchaba el discurso de mi esposo desde el lado derecho
del local. No tenía ganas de decir nada, sólo de quedarme quieta en mi lugar.
Es más, hubiera preferido que la gente no estuviera. Muchos de ellos se
esperaban esto y siento que sólo vinieron a chismosear. Eso me mortifica.
Y pensar que cuando mi hija se relacionó con Blake
Fielder-Civil comenzó su decadencia. Ese hombre fue lo peor que pudo pasarle.
Fue su maldición. Ella hubiera encontrado un nuevo y buen amor al lado del
director de cine Reg Traviss, quien mostraba su interés en ella. No hubo
persona más amorosa que ella, estoy segura. Ella luchó mucho por salir adelante
y había completado tres semanas sin probar ni una gota de alcohol… Sabiendo que
murió feliz, nos hace sentir mejor.
Mediante fueron pasando los días y al no saber
exactamente qué mató a Amy, las hipótesis por parte de la prensa y famosos llamaron
mucho nuestra atención. Un mito del que se habló mucho fue de que, al no
conocer qué causó la muerte de la bella
cantante y resaltando que tenía sólo 27 años, ella pertenecería al “club de los
27”, un grupo de músicos que murieron precisamente a esa edad, a los 27 años.
Pero no es tan simple como parece, ya que -se dice- que
estos cantantes hicieron un pacto con el diablo. El supuesto trato era que él
les daba todo lo que ellos pedían pero con la condición de que a una cierta
edad se los llevaba. No podía creer lo que escuchaba. ¿Cómo pensar que mi hija
haría un pacto? Cada vez le tenía más repulsión a la prensa. Ya no me extrañaba
nada de lo que escuchaba.
“Este club no es un mito cualquiera, ya que su extensión
hasta lo ha llevado a estudios, pero algo muy interesante y a la vez muy
extraño es que a parte de morir a la misma edad, a todos se les encontró un
encendedor blanco”.
-Por favor dejen de hacer especulaciones sobre la muerte
de mi hija… Está bien que tengan una opinión, pero piensen en el daño que nos
hacen- pidió Mitch al escuchar todos los comentarios en la prensa. Desde ese
día ese tema se dejó de lado pero eso no quiere decir que hayan dejado do
pensar en el tema. Yo sabía que seguían investigando ese tema que me parecía
tan descabellado y triste.
“Una vida de excesos, eso fue la cantante para muchos
fans y para los rockeros, sólo “una enferma de la música y de la vida”.
-Pido a los medios de comunicación que cambien la forma
de cómo se percibe la adicción, porque no es un crimen ni una afección
romántica, sino una enfermedad mortal- Escribió el actor Russel Brand en un
tributo a la artista-
-Winehouse y yo compartimos una aflicción, la enfermedad
de la adicción. La adicción es una enfermedad grave, lleva a la cárcel,
instituciones mentales o la muerte”.
Durante su carrera tuvo numerosos problemas con las
drogas y el alcohol. En junio, tuvo que cancelar su gira porque en uno de sus
conciertos en Serbia, fue abucheada por estar visiblemente borracha y cantar
una o dos estrofas de sus canciones desafinando. Verla haciendo ese espectáculo
fue fatal.
Sólo espero que mi Amy esté tranquila y feliz a pesar de
todo que nunca olvide que las personas
que la queremos siempre hicimos de todo por ayudarla. Yo sabía que esto pasaría
y sufría a diario, porque el cuerpo no puede aguantar tanta toxicidad pero lo
más importante es que no puede aguantar tanta tristeza.